En la Biblia encontramos que Dios compara a la Iglesia con un cuerpo porque somos muchos miembros con funciones diferentes, pero todos necesarios para llevar adelante la misión que Dios nos ha comisionado: Dar a conocer las buenas nuevas de que Cristo vino al mundo para salvarnos y adoptarnos como hijos de Dios.
El Señor nos ha dado esta misión y entendemos que debemos llevarla acabo de acuerdo a lo que la Biblia dice en Hechos 1:8: «... y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra».
*Lynn representa nuestra Jerusalén. Hemos establecido una iglesia fundada en la Palabra de Dios, que cuenta con ministerios que contribuyen al desarrollo de la vida cristiana y también brindan servicio a la comunidad hispana.
*Desde Lynn hacia Massachusets (nuestra Judea). Los Grupos de Oración y Evangelismo en los hogares y los medios de comunicación son herramientas que nos brindan la posibilidad de llegar con el evangelio a aquellos que tienen necesidad de Dios.
*Hacia el país (Samaria), y el mundo (lo último de la tierra), a través de las Misiones. Entendemos que el trabajo de la iglesia debe ir más allá de sus paredes. Por eso trabajamos apoyando diferentes emprendimientos más allá de nuestras fronteras.
En Mateo 9:35-36, leemos: “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”
Compartimos este sentimiento del Señor, por eso ponemos nuestras vidas y recursos en sus manos para hacer posible que muchos puedan disfrutar de una relación personal y profunda con Él. |